fbpx

DESCUBRE CÓMO LA PUBLICIDAD AYUDÓ A THOMAS EDISON A VENDER SUS BOMBILLAS

Thomas Alva Edison NO inventó la primera bombilla, sin embargo se le considera uno de los hombres más importantes y de mayores fortunas de su época en EEUU. 

¿Y cómo pasó de ser inventor a convertirse en un millonario famoso?

Te adelanto que no fue un camino fácil y que tuvo mucho que ver su relación con el marketing y la publicidad. 

Vamos a ver por qué.

Thomas fue un niño hiperactivo, distraído y considerado “difícil”, vamos lo que se conoce como un TDH en la actualidad. 

Debido a ello, su madre lo tuvo que retirar de la escuela, y como era maestra pudo darle formación en casa. 

Gracias a “este incidente”, Thomas desarrolló una gran capacidad de autoaprendizaje, lo que sin duda marcó su vida para siempre. 

Este fue uno de los motivos por los que Thomas odiaba a los que enseñaban sus títulos universitarios como carta de presentación (por ejemplo a Tesla, su eterno rival). 

A los doce años tuvo su primer trabajo como vendedor de periódicos en un tren. Aquí empezó su relación con las ventas, el marketing y la publicidad. 

Gracias a esta relación laboral, Thomas pudo publicar su propio mini periódico donde escribía artículos con contenidos actualizados y dirigidos a su audiencia, que muy pronto se volvieron un éxito entre los pasajeros. 

Esta fue su primera aventura empresarial y su primer trabajo como autónomo basado en los gustos de la gente.

(Mientras escribo esto estoy pensando que quizás Thomas Edison tenía un punto de copywriter además de redactor).

Thomas era sordo (se cree que por una enfermedad), lo que pudo también hacer que se interesara por el camino de la comunicación. 

Tras este trabajo aprendió el oficio de telegrafista (otro empleo relacionado) pero tuvo que volver a su casa porque su madre estaba enferma. 

Esa situación fue la que lo hizo darse cuenta de que tenía que hacer algo para garantizar su futuro y poder ayudar a su familia. 

A partir de ese momento no paró de inventar todo tipo que máquinas y productos, unas con más éxito que otras. 

Hasta que llegó la bombilla. Edison no la inventó, ya existían las lámparas incandescentes.

Pero lo que sí hizo fue mejorar la de sus competidores, convirtiéndola en una bombilla más rentable y funcional. 

Su bombilla tenía más beneficios y estaba adaptada al consumidor final.

Durante su vida, Edison tuvo 1093 patentes y no le concedieron otras 600.

Cuando le llegó su éxito por su bombilla le preguntaron que cómo no había desistido después de tantos fracasos y él contestó:

“ No he tenido 900 fracasos, he aprendido 900 formas de cómo no hacer una bombilla”. 

Así es como todos los emprendedores deberíamos pensar ¿o no?

Ya tenía en sus manos su bombilla, pero ahora necesitaba fabricarla en grandes cantidades y comercializar su gran invento mejorado. 

Y ahí es donde entró en juego el marketing y la publicidad. 

Una gran parte del éxito de Edison se basó en la buena relación con la prensa, él sabía que la necesitaba para poder vender sus inventos y la prensa y sus editores también se dieron cuenta de que su firma vendía. 

Y crearon una relación win-win que se dice ahora. 

Thomas era ambicioso y siempre buscaba el mayor beneficio, se volvió un gran negociador. 

De hecho él decía: 

“Lo que no se venda no quiero inventarlo”.


Tío listo.

Edison supo rápidamente que estar en un laboratorio aislado del mundo no lo llevaría al éxito, necesitaba que sus inventos se vendieran, que el mundo los conociera. 

INVENTAR Y VENDER TENÍAN QUE IR DE LA MANO. 

A pesar de que tenía conocimientos de redacción por sus inicios, lo que hizo fue centrarse en lo que más y mejor se le daba, la ingeniería y los inventos. 

No quiso ser un hombre orquesta y supo en seguida que debía trabajar en equipo con otros profesionales para el poder centrarse en seguir inventando. 

Pura lógica. 

Y así es como hoy en día en la mayor parte de nuestro mundo hay una bombilla, que salió de un laboratorio de un inventor de EEUU. 

Estoy segura de que si Thomas Edison viviera hoy, tendría una campaña de marketing onmicanal, y que sabríamos de sus inventos por el periódico, la TV, la radio, anuncios en Facebook e Instagram, YouTube y su página web entre otros.

Su publicidad nos perseguiría hasta el mismo baño y terminaríamos yendo a Leroy Merlin o comprando online en su web su maravillosa bombilla (o lo que fuera). 

Y por supuesto Edison también tendría un perfil de LinkedIn donde presumiría de no tener ningún título universitario. 

Pero tú no tienes que llamarte Thomas Edison ni inventar bombillas para tener éxito. 

Lo que sí tienes que hacer es conocer a tu público, ofrecerles soluciones que les cambien la vida y por supuesto darle difusión. 

Porque vender es ayudar a las personas a mejorar con algo sus vidas.

(Excepto si vendes productos engañosos o perjudiciales para la salud).

Hoy en día cualquier producto o servicio puede tener publicidad gracias al poder de internet y su precio está al alcance de muchas las empresas, grandes y pequeñas. 

Publicar anuncios en Facebook e Instagram o tener una página web con textos con copywriting no es exclusivo de las multinacionales.

Si quieres que tu empresa brille tanto como la de Edison puedes seguir sus pasos y contratar a alguien que te ayude con tu publicidad (un trafficker digital) y con tu web (un diseñador gráfico y un copywriter).

Si crees que yo puedo ayudarte aquí puedes consultar:

MIS SERVICIOS Y TARIFAS.

Pero si estás empezando y no tienes dinero para pagar a un profesional y quieres probar a hacerlo tú, en este enlace te dejo algunos consejos de cómo escribir los textos de tu web como un copywriter:

3 PASOS BÁSICOS DEL COPYWRITING.

Y si aún no sabes bien en qué puede ayudarte un copywriter y un trafficker digital aquí te dejo otro enlace:

DESCUBRE TODO LO QUE UN COPY Y UN TRAFFICKER PUEDEN HACER POR TU NEGOCIO.

No será por información. 😉

PD. No tiene nada que ver, pero una de mis canciones favoritas es “Se le apagó la luz” de Alejandro Sanz. Me la voy a poner en honor a Thomas Edison. 🙂 

 

2 Comentarios

  1. No sabía algunas curiosidades sobre Thomas Edison. Gracias por este grato artículo.

    1. ¡Hola! ¡Gracias por tu comentario!

      Thomas Edison fue un adelantado a su época y sabía relacionarse con el mundo del marketing de su época para poder vender sus inventos.
      Si él pudo cualquier otra empresa puede hacerlo si sabe gestionar su inversión las campañas de publicidad y marketing, ya que no solo es importante generar nuevos clientes sino seguir manteniéndolos.

      Por cierto, en internet se pueden encontrar algunos de los anuncios que se publicaron en los periódicos del momento.
      Un saludo y ¡feliz 2020!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *